
4.1. Sistema inmunológico en animales

4.1. Sistema inmunológico en invertebrados
Se basa exclusivamente en la inmunidad innata. A diferencia de los vertebrados, carecen de anticuerpos y linfocitos, pero utilizan sofisticados mecanismos celulares y moleculares
1. Barreras físicas
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Exoesqueleto (Quitina): En artrópodos, actúa como un escudo protector que impide el ingreso de microorganismos.
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Mucosa y péptidos: Superficies corporales recubiertas por mucosidades ricas en compuestos antimicrobianos
La mayoría de estudios en invertebrados han sido realizados en la mosca de la fruta, ya que es un organismo modelo gracias a su fácil manipulación y a su corto tiempo de ciclo de vida. El sistema de estos invertebrados ha desarrollado moléculas involucradas en la respuesta frente a patógenos externos como microbios, virus y bacterias que proliferan el desarrollo de enfermedades.


Otra característica de los insectos es que estos pueden modificar y fortalecer su sistema inmune, preparándolo para una invasión patógena inminente. En este caso peculiar presentan las chinches hembras, generalmente estas resultan heridas en el apareamiento lo que potencia la acción inmune incluso antes de que ocurra la cópula, anticipando una respuesta.
4.2. Sistema inmunológico en vertebrados
Poseen un sistema adaptativo o adquirido, el que tiene la característica de reconocer a un antígeno de forma específica y, de ese modo, permite recordar al organismo las exposiciones previas que ha tenido frente a esta sustancia
Células involucradas en la respuesta inmune.
Linfocitos: Son generadas en la médula ósea y cuando van madurando, se convierten en las células de respuesta del sistema
Órganos linfoides: Dedicados a la producción y diferenciación de las células
La médula ósea es la generadora de los linfocitos B, y en gran parte de los vertebrados, es el órgano linfoide primario
Los órganos del timo y del bazo son los generadores de linfocitos T, estos órganos se encuentran en los tiburones


En los peces y en limitados anfibios, el riñón se comporta como el órgano linfoide principal y reemplaza las funciones de la médula ósea y los nódulos linfoides.
En las aves y mamíferos, animales homeotermos o de sangre caliente, surgen los folículos linfoides secundarios o centros germinales.

4.3. Sistema inmunológico en los seres humanos
En los humanos, el sistema inmunológico es esencial para su supervivencia, debido a que existen muchos patógenos ambientales, potencialmente peligrosos, que causan un deterioro grave.
Existen en los humanos dos tipos de inmunidades
Inmunidad no específica (innata):
En este tipo de inmunidad, el organismo actúa como defensor frente a los patógenos externos, que pueden ser microbios pequeños como los virus y las bacterias inclusive organismos mas grandes como los nematodos.
Los patógenos que se encuentran en un cuerpo, generalmente causan enfermedades
Todos los vertebrados tienen respuestas innatas en contra de patógenos comunes; en los seres humanos, la primera defensa involucra a barreras exteriores como la piel y las membranas mucosas.
Inmunidad específica
Actúa como un complemento de la función de los linfocitos con el sistema inmunológico innato. En contraste con la inmunidad no específica, la específica presenta una respuesta dirigida a un patógeno en concreto
Como reacción de la inmunidad específica actúan las células T y las células B.

Las células T colaboradoras, realizan diversas funciones:
• Ayudar a que las células B se activen y se dividan en células plasmáticas.
• Llamar a los fagocitos para que destruyan los microbios.
•Activar las células T asesinas


